Antes de que el gobierno federal decida rescatar financieramente a entidades desfalcadas, como Veracruz o Chihuahua, deberían hacerse buenas investigaciones, deshacer cadenas de complicidades y ejercer acción penal contra los culpables, consideró Lourdes Morales, coordinadora de la Red por la Rendición de Cuentas (RRC).
En entrevista, la académica opinó que recurrir al apoyo financiero a favor de los gobernadores entrantes, sería “un mal mensaje” para la sociedad.
“Es un mal mensaje porque la Federación tiene que venir a rescatar el desastre que dejan los gobernadores salientes, entonces, el mensaje es que pase lo que pase, la Federación tiene que pagar los platos rotos”, dijo.
Ante ello, dijo que “no se debería seguir esa ruta y al contrario, hay que hacer buenas investigaciones, hay que deshacer las cadenas de complicidades y ejercer acción penal, si así lo requiere, en contra de quienes incurrieron en actos de corrupción y eventualmente, que haya también resarcimiento del daño, porque si no, vamos a seguir viendo los mismos casos con nuevos actores”.
Morales explicó que el reto de los nuevos gobiernos en las entidades es demostrar que su discurso contra la corrupción con el que ganaron las elecciones, no era una cuestión demagógica, por lo que tienen que ser cuidadosos con su propia gestión y armonizar las leyes en materia de anticorrupción con las reformar a nivel nacional.
Además, es necesario atender las recomendaciones de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) y aceptar los convenios para que los órganos fiscalizadores locales puedan superar sus limitaciones, adoptando las buenas prácticas que se han documentado.
“Hay una serie de recomendaciones que se les han hecho, hay estudios, la propia OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos) acaba de presentar una serie de alertas, de propuestas, frente a la implementación del Sistema Nacional de Fiscalización”, comentó.
La académica del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) dijo que aunque existe la posibilidad de que para mejorar a los órganos fiscalizadores las nuevas administraciones deban librar un escenario políticamente complicado, hay otras opciones, para fortalecer los contrapesos.
Por ejemplo, dijo que los gobiernos deben darle espacio a las voces críticas de la academia y permitir que en la prensa esas voces tengan eco en los procesos de fiscalización y que no se esperen hasta el final.
Para Morales, el principal problema que comparten los estados donde se han evidenciado desvíos de recursos y actos de corrupción es la falta de contrapesos y de un sistema eficiente de partidos que hagan frente al poder de los gobernadores.
“Son estados donde los contrapesos son muy débiles; no hay una clara separación de poderes, entre el ejecutivo, el legislativo y el judicial y no hay una prensa libre y crítica”, dijo.
Agregó que la falta de división de poderes en muchas entidades trae como consecuencia que no se persiga a los integrantes de las redes de corrupción que operan en el estado y que sólo se pretenda castigar al gobernador, en el que se concentra el poder, el cual siempre termina impune.
Fuente: Milenio


















































