En un país en donde una familia marginada gasta uno de cuatro pesos en actos de corrupción trámites y servicios cotidianos, es vital contar con un sistema nacional de transparencia que coordine a todas las instituciones encargadas de velar por la rendición de cuentas, evaluar las denuncias y sancionar ilícitos, afirmó Eduardo Bohórquez, director ejecutivo de Transparencia Mexicana (TM).

No obstante, el primer paso para lograr este objetivo está empolvándose en el cajón de alguna oficina de la Cámara de Diputados, a pesar de que fue una de las promesas de campaña del hoy Presidente Enrique Peña Nieto. Y es que han pasado más de seis meses desde que se recibió en San Lázaro la minuta para crear la Comisión Nacional Anticorrupción así como otras reformas constitucionales en materia de combate a la corrupción, sin que los diputados hayan resuelto el asunto.

En tanto, el Índice Nacional de Corrupción y Buen Gobierno que realiza Transparencia Mexicana registró más de 208 millones de actos de corrupción en trámites y servicios el año pasado.

“Sí se necesita un órgano especializado para asuntos que dañan la imagen del país y un poco el sentir nacional, por ejemplo Oceanografía, pero en realidad para muchos otros problemas de corrupción lo que necesitas es un sistema nacional de fiscalización y control que funcione bien, que se conecte con un sistema nacional de transparencia y que en conjunto, resuelvan los problemas”, afirmó el director ejecutivo de Transparencia Mexicana, en entrevista para Sin Embargo.

Por si fuera poco, en estos momentos el Congreso está saturado con la inminente aprobación de las leyes secundarias en materia de telecomunicaciones y en asuntos energéticos, lo cual ha dejado de lado la discusión de otros asuntos relevantes como es la creación de este órgano anticorrupción.

Fuente: Pulso SLP