El expresidente francés Nicolás Sarkozy (2007-2012) centró el panorama informativo en Francia a causa de los casos de corrupción que lo salpican con frecuencia.

A tres días de que su partido, la conservadora Unión por un Movimiento Popular (UMP), ganara las elecciones departamentales, este miércoles dos jueces interrogan a Sarkozy como parte de la pesquisa en marcha por acciones irregulares en sus gastos de la campaña de las elecciones presidenciales de 2012.

El escándalo estalló en mayo de 2014, tras las revelaciones de que la compañía gala Bygmalion emitió facturas por varios millones de euros imputadas a las convenciones de la UMP, cuando en realidad el dinero había sido empleado para mítines del entonces inquilino del Elíseo.

La manipulación estaba dirigida a encubrir la violación del límite legal de gastos en la contienda de 2012, en la cual el entonces mandatario fue derrotado posteriormente por Francois Hollande.

Según la ley en la campaña se podían utilizar 22,5 millones de euros y, de acuerdo con distintas versiones, en realidad fueron erogados entre 10 y 18 millones más.

Ante este caso, la Fiscalía de París abrió un expediente por falsificación, abuso de confianza e intento de fraude. La justicia trata de determinar si Sarkozy estaba al tanto de las irregularidades.

Si se probase el delito de tráfico de influencias del exmandatario, podría enfrentarse a penas de hasta diez años de prisión y multas de 150 mil euros tal y como señala el Código Penal francés en materia anticorrupción, explican especialistas.

Medio locales de prensa informaron que se encuentran bajo custodia tres de sus ayudantes en esta campaña: el director Guillaume Lambert, el tesorero Philippe Briand y el abogado Philippe Blanchetier…

Nota completa en: Prensa Latina