A Ernesto Cordero, ex secretario de Hacienda, hoy le toca estar del otro lado. Como Senador le corresponde analizar, discutir y en su caso aprobar la reforma hacendaria que el pasado 8 de septiembre presentó el gobierno de Enrique Peña Nieto. Afirma que la propuesta “económicamente es muy mala, pero políticamente es una jugada maestra”. Anticipa que al final no logrará recaudar 1.4% del PIB, como se propone el Ejecutivo.

Dice respetar a Luis Videgaray como político y como economista, pero su tono es crítico. Se refiere a la propuesta del cobro de IVA a la construcción y renta de casas y a las colegiaturas “No se gravó con IVA alimentos y medicinas, pero a cambio se le dio a las familias un golpe en donde más les duele, que es la construcción de un patrimonio y mandar a sus hijos a la escuela”. Cordero pronostica que no pasarán en el Congreso, así como tampoco permitirán que se incremente el IVA en zonas fronterizas de 11 a 16 por ciento.

Entrevistado en sus oficinas en el nuevo edificio del Senado sobre Reforma, en el sexto piso, Cordero no tiene empacho en decir que en su bancada irán con el PRD si es necesario, como ya lo hicieron en la reforma educativa y en la de Telecomunicaciones.

—¿Qué le parece la propuesta 
de reforma hacendaria?

Estoy sorprendido del mal diseño, porque, si estás hablando de subir impuestos, ciertamente no vas a dejar contentos a todos, pero esta iniciativa sí, yo creo que es particularmente preocupante. Primero porque en una situación como la que estamos no va a ayudar a generar empleos, segundo, pues porque sí le pega a donde más le duele a las familias, que es la construcción de un patrimonio y mandar a sus hijos a la escuela. Y tercero, porque yo creo que va a recaudar mucho menos de lo que nos dicen y nos va a endeudar con toda claridad 0.4% del PIB adicional este año y 1.5 el año que entra.

—El viernes presentaron el programa de reactivación del gasto en donde serán los estados los que ejerzan los recursos en infraestructura, ¿qué piensa de esto?

Yo soy muy escéptico de tratar de acelerar la ejecución del gasto en la última parte del año. Lo que no te gastaste en estos nueve meses, te lo tienes que gastar en los últimos tres, más lo que tenías programado, más 0.4 del déficit. Mi impresión es que no tienen convenios con los estados, entonces por eso el gasto está tan echado. Ahorita está lloviendo y tampoco es que puedas construir muchos caminos. La construcción de infraestructura tiene una estacionalidad muy clara. Yo más bien creo que esto te genera un gran espacio para la corrupción.

—¿Qué tanto cree que se puede cambiar en una propuesta?

Yo creo que la mandaron con dos cuadros chuecos con el tema de IVA en colegiaturas y con la parte del IVA en la frontera. Creo que eventualmente los van a conceder, pero lo que no preveían era que la opinión pública empezara a generar tanto problema. Con todos estos cambios y otros que se realicen, la reforma no va a recaudar 1.4 del PIB que nos decían. Están sobre estimados sus cálculos.

Sin querer retomar el pasado, pero creo que es ilustrativo, la administración o el presidente que más recaudó tributariamente fue Felipe Calderón, que levantó la recaudación en 1.2% del PIB. Fueron dos reformas fiscales, no de un jalón. Ustedes se acordarán, fue el incremento del ISR de 28 a 30% y luego el ajuste del IVA, del 15 al 16 por ciento.

—¿Cómo se debería relacionar la reforma fiscal con la reforma energética?

Yo creo que Pemex con unos 50,000 millones de pesos adicionales a los que le dio el gobierno se podría sanear perfectamente y más que eso, se debe limpiar su balance en pensiones… Hay formas de hacerlo, se pueden asumir sus deudas vigentes como deuda pública y a los nuevos trabajadores contratarlos bajo condiciones diferentes.

—¿Entonces qué es lo que pasaría con la reforma hacendaria?

Yo creo que al final de cuentas lo que va a terminar recaudando esta reforma va a ser muy misceláneo: Va a ser el impuesto a los refrescos, la parte de las gasolinas, porque el incremento a las gasolinas ya no es para eliminar el subsidio, ahora sí es para recaudar como en los viejos tiempos.

El tema de los topes de las deducciones también va a ser costosísimo para toda la gente de clase media. En el estado actual de la iniciativa puede ser que sí recaudarías más de 100,000 pesos, incluso 130,000, pero como van a quitar el IETU y el IDE, eso genera deficiencias enormes a la hora de recaudar el ISR.

La ventaja recaudatoria que se hubiera obtenido, entonces, por ejemplo, todo ese componente de subir la tasa del 30 al 32, al eliminar los regímenes especiales del sector primario de autotransportes. Con todo ese componente sólo se podrán recaudar 16,000 millones de pesos, por la desaparición del IETU, que es un impuesto de control.

—¿Qué necesitaríamos en el tema de gasto público?

Se debe profundizar en la rendición de cuentas, de la transparencia, verdaderamente aplicar la Ley de Contabilidad Gubernamental, que muchas de estas reformas se apliquen también a nivel de estados.

—¿Qué papel va a desempeñar Ernesto Cordero en la discusión del paquete económico?

Yo sí creo que tengo una responsabilidad importante, de plantear mis preocupaciones, que no son exclusivamente mías, hay mucha gente que tiene estas preocupaciones, que las manifiestan expertos.

—¿A qué le diría sí de la reforma hacendaria?

Tiene algo de simplificación en el Código Fiscal que podría ser interesante, pero habrá que revisarla con mayor profundidad.

El Economista