Ingrid dos Santos ignora quién ha estado recibiendo su salario de enfermera en un hospital de campaña para pacientes con coronavirus en Rio de Janeiro. Lo único que sabe es que no ha sido ella.

“¿A dónde fue el dinero? Nadie lo sabe”, dice a la AFP esta enfermera técnica, de 28 años, que no recibe su salario desde mayo por un contrato en un hospital improvisado que nunca llegó a funcionar en la localidad suburbana de Duque de Caixas.

El salario y la indemnización por su despido siguen apareciendo en su registro de seguridad social, una señal de que alguien está robando dinero público y que trata de disimularlo.

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Fuente: Infobae