Autoridades del Estado de México destacaron que su sistema anticorrupción cuenta con órganos jurisdiccionales especializados, fiscalía, secretaría ejecutiva, comité ciudadano y estructuras municipales.
La integración formal es relevante porque permite comparar el modelo mexiquense con entidades que mantienen vacantes o instituciones incompletas. Sin embargo, la existencia de todos los componentes debe evaluarse junto con resultados, sanciones, coordinación y calidad de la participación ciudadana.



















































