La representación de Amnistía Internacional en México advirtió que la reforma constitucional del presidente Enrique Peña Nieto en materia de seguridad y justicia es incompleta y parte de un diagnóstico erróneo, al considerar que la corrupción policíaca y los nexos del crimen organizado, son sólo a nivel municipal.

“México vive una crisis en materia derechos humanos, donde la impunidad parecer ser la regla”, recalcó e hizo notar la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa no es un caso aislado, sino precedido de otros, como el de San Fernando, donde fueron asesinados 72 migrantes centroamericanos, que permanecen impunes, recalcó ante senadores, Mónica Oehler, representante de Amnistía Internacional.

La representante de Amnistía Internacional recalcó que la iniciativa de Peña Nieto sólo plantea restructurar el modelo policíaco, pero no va fondo para atacar la corrupción, una de las causas que han provocado la violencia y la inseguridad que se vive en el país.

Insistió en que de entrada la iniciativa del ejecutivo parte de un diagnóstico erróneo, toda vez que la corrupción no sólo se da a nivel municipal, sino también estatal y federal. Hizo notar que no se toma en cuenta que se requiere dar incentivos a los policías municipales y estatales para que no se involucren con el crimen organizado y uno de ellos es darles salarios dignos…

Nota completa en: La Jornada