El análisis documenta el deterioro de las condiciones en las que operan las organizaciones civiles dedicadas a transparencia, rendición de cuentas y anticorrupción. Entre los factores señalados están la reducción del financiamiento internacional, las presiones fiscales, la violencia y el debilitamiento de las instituciones públicas.
La pieza advierte que la pérdida de capacidades de la sociedad civil afecta directamente la vigilancia ciudadana y la viabilidad del ecosistema anticorrupción, incluidos el SNA y los sistemas estatales.


















































