Las reflexiones en torno a la implementación correcta de todas las normas aprobadas para integrar el Sistema Nacional Anticorrupción (SNA), son parte de la agenda que las organizaciones de la sociedad civil han estado impulsando para coadyuvar en la materialización del combate a la corrupción en el país. Los nombramientos de los funcionarios que encabezarán las instancias que integran el SNA, entre las que se encuentran la Fiscalía Anticorrupción, el Comité de Participación Ciudadana y la Secretaría de la Función Pública, ya ha sido un tema al que varias organizaciones de la sociedad civil se han sumado. Otro elemento en el que se han manifestado preocupaciones es la alineación de los esfuerzos para garantizar el éxito en la implementación del sistema en los gobiernos locales. Un tema que está comenzando a preocupar es la asignación de los recursos necesarios para la operación del sistema y la construcción de indicadores que permitan el monitoreo de las acciones de combate a la corrupción.
Para ello, las organizaciones están comenzando a sumarse a iniciativas que buscan abrir espacios de discusión con la clase política y las instituciones públicas, con la finalidad de buscar mecanismos que garanticen la transparencia presupuestaria en materia de combate a la corrupción. El laboratorio de políticas públicas Ethos, en colaboración con el Colectivo por un Presupuesto Sostenible, lanzó la semana pasada una iniciativa donde exhorta al Ejecutivo y Legislativo Federal que la implementación del Sistema Nacional Anticorrupción no sea afectada por cuestiones presupuestarias. Este aspecto es fundamental ya que no puede entenderse una verdadera rendición de cuentas sin mecanismos adecuados de asignación presupuestal, un seguimiento puntual al ejercicio de los recursos y la posibilidad de medir los resultados que generen las acciones llevadas a cabo con ese presupuesto.
Los datos actuales son alarmantes. No hay certeza de cuánto presupuesto se asigna al combate a la corrupción. De acuerdo con Ethos (2016), se estima que el Gobierno Federal asignó para el ejercicio presupuestal de este año, 63,067 millones de pesos para el combate a la corrupción; sin embargo, no existen mecanismos formales que permitan rastrear de manera directa en qué tipo de actividades se están invirtiendo estos recursos.
Es indispensable que el SNA cuente con indicadores sólidos y con mecanismos que permitan dar un seguimiento puntual a cada peso que se invierta en la lucha contra la corrupción. Cada una de las instancias que integran el sistema debe ser el mejor ejemplo de rendición de cuentas e, idealmente, deberían diseñar los mecanismos de seguimiento presupuestal que puedan replicarse de manera transversal en el ejercicio y seguimiento de todos los recursos públicos. El combate a la corrupción y el fincamiento de responsabilidades son importantes. Sin embargo, establecer bases sólidas de transparencia, criterios claros en el ejercicio de los recursos, diseñar indicadores de seguimiento al desempeño de las acciones del combate a la corrupción y dar acceso a toda la información relacionada con el trabajo del SNA, son condiciones necesarias para garantizar el éxito de esta nueva tarea de gobierno.


















































