A casi 100 días del nuevo IFAI, lo vemos desacoplado, la no interposición de la acción de inconstitucionalidad en contra de diversos artículos de la Ley Federal de Telecomunicaciones y Radiodifusión, conocida como la Ley TELECOM, que era su prueba de fuego, lo dejó muy mal parado. Los tres votos a favor y cuatro en contra, generaron amplias críticas por parte de la sociedad civil y de importantes académicos, se habló de los sinsabores de la etapa final de la selección de los comisionados, se habló del alineamiento a los partidos, se habló de la endeble argumentación, se habló de sometimiento. En la versión estenográfica de la sesión del pleno, se hace notar que estamos ante un escenario de bloques, partidistas o no, que mayoritearan en el momento de la votación. Desde la primera ronda de participación, mostraron la intención de su voto; salieron a relucir las constantes alusiones personales, las felicitaciones y reconocimiento de trayectorias, pero nada de que pudiera cambiar su intención del voto. Tal pareciera que estamos reviviendo lo que sucede en el Senado o en la otra Cámara, que al llegar al Pleno se dan con todo pero el voto ya está decidido. El nuevo IFAI, debe de dejar el turismo por la transparencia, el paseo, y ponerse en serio, a establecer los mecanismos de argumentación para sus decisiones, elevar el nivel pues. Al ver los posicionamientos, ciertamente más de dos se quedaron cortos con sus argumentos, se vio a leguas quien lleva la batuta. De nada servirá el proceso de selección que realizó el Senado de la República con el acompañamiento del grupo de expertos, sino se eleva el nivel de argumentación en los temas trascendentales para el país. Si bien es cierto que los hoy ungidos poseen capacidades satisfactorias para tutelar nuestros derechos en materia de transparencia, acceso a la información y protección de datos personales, su nivel de argumentación dejó mucho que desear en al menos dos Comisionados; los posicionamientos ahí vertidos fueron meros puntos de vista o apreciaciones, que en poco o en nada satisfacen a los ciudadanos de a pie y ni se diga a los expertos en los temas de los derechos fundamentales. Tal pareciera que ahora ellos son omnipotentes, para interpretar los límites de nuestros derechos, no. Las solicitudes que realizaron distintas organizaciones de la sociedad civil y actores académicos, no pueden echarse así porque sí, al bote de la basura. La mayoría de los comisionados, no puso en la mesa algún punto de vista, a favor o en contra, de las solicitudes recibidas. Lamentables las declaraciones de la Comisionada Patricia Kurczyn Villalobos al señalar que “…los argumentos de otros organismos académicos o de cualquiera de la sociedad civil, nacional o internacional, merece todo su respeto. Pero… todos sus criterios deben ser nada más orientadores, de un gran valor pero nada más. Ni ellos ni nadie más, se puede convertir en nuestro director, por eso somos un órgano autónomo constitucionalmente”.

Es por esto que el nuevo IFAI se ve desengranado, si no cambian la forma de mejorar su argumentación en sus decisiones, en poco tiempo estaremos peor que antes. Los actuales comisionados deben repensar los motivos que dieron paso a la reforma constitucional, tienen que pensar en acrecentar la democracia, tienen que entender que varios de nuestros derechos fundamentales están bajo su tutela. Si no son ellos, ¿quién? Si así están de endebles sus posicionamientos, se imaginan que sucederá en las entidades federativas, ni duden que se arroparan en varias de sus resoluciones para jugar en contra de los ciudadanos. De verdad que estamos pendiendo de un hilo, la integración de un nuevo IFAI suponía un órgano garante y autónomo que tutelara varios de nuestros derechos, pero a favor de los ciudadanos no del poder. La creación de este nuevo órgano, supuso un gran paso en nuestra democracia, para que está fuera cimentándose a la vista de los ciudadanos. Con los argumentos endebles, con puntos de vista muy particulares y sin solidez jurídica, en la decisión de no interponer el recurso de inconstitucionalidad, quienes no somos expertos en el Derecho, nos dejan un mal sabor de boca. ¡Hay que aceitar la maquinaria!

 

*Consejero Consultivo de la COTAIPO

@acruzpi